10ª Edición


Llegamos a esta edición de El Rinconcillo de Cristobica con la sensación de haber cumplido con los objetivos y anhelos planteados en sus principios. Y llegar vivos, y con mucha salud titiritera es un logro que nos congratula. Mantener viva la herencia intelectual, la memoria y los postulados de tradición y contemporaneidad de nuestros mentores rinconcillistas, Lorca, Falla y Lanz ,ha sido y es la tarea constante que sostiene y alimenta a cada uno de los festivales programados.

Cumplimos diez años y lo hacemos con una edición en la que coinciden un amplio abanico de referencias, estilos y técnicas. Desde espectáculos que se nutren de la tradición más popular a otros donde el tratamiento técnico y conceptual se deriva de una apuesta por una estética de absoluta actualidad. Títeres de cachiporra, de hilos, de sombras, manipulación de objetos, etc, se van entrelazando a lo largo de la semana para que pequeños y mayores puedan disfrutar y descubrir el gran potencial que representa el pequeño-gran espectáculo del títere
en cualquiera de sus modalidades.

Seis compañías, tres de procedencia nacional y tres con marchamo internacional conforman este año el programa de El Rinconcillo al que se suma una exposición fotográfica con imágenes que pretenden mostar un inventario de momentos capturados a lo largo de este decenio.

Así, partimos con Pelele, con su Don Cristobal misántropo, avaro y buscador de amores. Los argentinos-italianos Dromosofista nos presentan dos espectáculos conmovedores y divertidos y con música en directo. El Patio cuentan con barro sus historias a los escolares y por su parte Jordi Beltrannos alumbra la escena con un cabaret de marionetas. La exquisitez del gesto y la poética del movimiento estará presente con Girovago y Rondella y terminamos con Pelmànec que afronta el mito de Don Juan desde una visión muy singular.

Todo aderezado con el Taller permanente de El Rinconcillo realizado con objetos encontrados en la imaginaria cocina de la casa de Bernarda Alba.